lunes, 1 de marzo de 2021

JOHN WAYNE . EL HEROE AMERICANO Fernando Alonso Barahona

 

 

 


 

 

Sus películas forman parte de la magia del cine con títulos inolvidables en la historia del séptimo Arte: La diligencia, Piratas del mar Caribe, La legión invencible, Río Rojo, El hombre tranquilo, Hondo, Centauros del desierto, Escrito bajo el sol, Río Bravo, El Álamo, Hatari , El hombre que mató a Liberty Valance, La taberna del irlandés, Los 4 hijos de Katie Elder, El gran McLintock, Eldorado, Chisum, Los cowboys o El último pistolero .

 Ganó el Óscar de Hollywood en 1969 por Valor de ley y fue nominado en 1949 por su trabajo en Arenas sangrientas.



 Trabajó con directores de la talla de John Ford, Howard Hawks, Cecil B. de Mille, Henry Hathaway, Don Siegel, Otto Preminger, John Sturges,  Raoul Walsh y aún hoy cuarenta años después de su muerte continúa siendo la figura más importante del cine americano, la encarnación del héroe recio, honesto, valiente ….no el hombre de una pieza ( ahí están sus grandes creaciones en personajes tan complejos como Ethan Edwards (Centauros del desierto) y  Tom Doniphon (El hombre que mato a Liberty Valance), ambas de John Ford o Río Rojo , ElDorado  y Río Bravo, de Howard Hawks, sino la persona real, cercana, capaz de transmitir emoción y sentimiento.



Más de un siglo  después de su nacimiento, John Wayne refleja mejor que nadie el espíritu originario de los Estados Unidos de América, su mirada ruda pero noble, la magia de su personaje, los valores que encarnó a lo largo de más de cien películas permanecen vigentes porque eran – son – universales. Un estudio de la antropología a través del cine puede perfectamente analizar las películas de John Wayne y entreverá un modelo masculino perfectamente delimitado, un pensamiento conservador abierto a la aventura y al riesgo ( el espíritu de la frontera ), y desde luego maduro. Algunos indocumentados le llamaron reaccionario…pero como diría John Chisum mirando el horizonte lejano de las tierras y la luz del sol en el amanecer: Las cosas suelen cambiar para mejor. John Wayne y sus películas no son en absoluto reaccionarias sino libres, y – sobre todo – profundamente americanas.



 En 1995 y en 2000 publiqué dos biografías sobre John Wayne, la primera:  John Wayne. Sus películas, editada por Royal Books y la segunda, John Wayne, el héroe americano, por EIUNSA. Fueron las primeras escritas en España sobre el actor.

 


Junto a La diligencia, El hombre tranquilo, Centauros del desierto, Río Bravo y El hombre que mató a Liberty Valance, su mayor esfuerzo creativo y personal fue El Álamo ( 1960 ) definida por John Ford como “ la más grandiosa película jamás filmada“.

 


El 9 de septiembre de 1959 un sacerdote católico bendecía en Brackettville (Texas) el inicio del rodaje de “El Álamo” (The Alamo), la película producida por la Batjac Company (John Wayne, 1907-1979), bajo la dirección del propio Wayne que a su vez encarnaría al legendario Davy Crockett. Completaban el reparto Richard Widmark en el papel de Jim Bowie, Laurence Harvey dando vida al coronel Travis, Richard Boone como Sam Houston, Linda Cristal (Flaca), Frankie Avalon (el muchacho Smitty), Chill Wills, Joan O, Brien, Patrick Wayne, Veda Ann Borg, Jack Pennick… En la fotografía, William H. Clothier, y la música estaría a cargo del gran Dimitri Tiomkin. El guión –por último– se debe al buen amigo de Wayne, James Edward Grant.

 Wayne empezó a trabajar en su proyecto, primero en el seno de la Republic Pictures, productora de varios de sus films. A su presidente Herbert Yates le había parecido interesante. A partir de 1948 Wayne crea su propia empresa, la Banjac que asociada con Warner o United Artists comienza a producir títulos interesantes (“Hondo”, de John Farrow, por ejemplo). El proyecto va creciendo y John Wayne decide lanzarse personalmente a la producción total de la película. Rompe con Republic y se hace cargo de la financiación que compartirá con la distribuidora, United Artists y las aportaciones de diversos empresarios tejanos enamorados de la idea. Finalmente se logran los más de diez millones de dólares precisos para que “The Alamo” vea la luz (una cifra astronómica para 1959; pensemos que “Los Diez Mandamientos” de Cecil B. De Mille, filmada en 1955 había costado 12 millones). Inicialmente Wayne pensaba interpretar tan solo a Sam Houston como colaboración especial, pero la distribuidora le presionó para que fuera él mismo el protagonista por lo que tuvo que aceptar

 


El Álamo es una película mítica por muchos conceptos, no sólo por su deslumbrante estilo visual que alcanza instantes de formidable grandeza épica (el asalto final al fuerte), dramática (la secuencia emocionante en la que los sitiados deciden quedarse en el fuerte sabiendo que van a morir) o romántica (el amor entre Davy Crockett y la bella Graciela Flaca que interpreta Linda Cristal). A su belleza formal contribuye desde luego la espléndida fotografía de William H. Clothier, de tonos fordianos, y la maravillosa banda sonora de Tiomkin, en especial la canción “Las hojas verdes del verano”, convertida en un clásico desde su primera audición.

Aparte de su estilo, El Álamo se funda en tres pilares fundamentales: el anhelo de libertad, la fe en la dimensión trascendente del ser humano, la vida entendida como misión, al estilo de Eugenio D,Ors. Varias escenas resumen el contenido. Crockett justificando su sacrificio a la joven Graciela: “Y esto es lo importante: sentirse útil. (…) Existen el bien y el mal y hay que escoger un camino u otro, si tomas el primero es la vida, pero si vas por el segundo es como si ya estuvieras muerto aunque continúes andando”.



O la última noche de los sitiados cuando uno de los defensores de El Álamo señala tras corroborar la fe en Dios que otro de sus compañeros ha proclamado  (Creo en un Dios todopoderoso, todo clemencia y todo sabiduría), termina diciendo: “hay que confiar en las virtudes eternas de los hombres, en lo mejor de sí mismos, el valor, la honradez y el amor”.

  En los años setenta Wayne seguía siendo el icono de ese heroísmo, en Chisum, de A V McLaglen , Rio Lobo, de Howard Hawks ,  McQ de John Sturges , en su impresionante despedida cinematográfica , El ultimo pistolero, de Don Siegel ( 1976 ) o en la emotiva The Cowboys  de Mark Rydell   : una forma de iniciación a la madurez que alcanza su mayor grado de expresión en el duro aprendizaje de los adolescentes a las órdenes del viejo vaquero, y sobre todo en el desenlace , cuando los jóvenes habrán de rematar el trabajo y vengar a su maestro . Es decir, cuando desprendidos de la figura paterna han de demostrar que han aprendido a hacerse hombres y que se puede confiar en ellos para seguir conquistando el futuro .



“The cowboys “ es una historia de aprendizaje , de valores positivos , de esfuerzo, trabajo , responsabilidad y sacrificio …que en 1973 sonaba conservadora y políticamente incorrecta, y que a la altura de 2021 se antoja rebelde, aleccionadora …y también políticamente incorrecta .

John Wayne, el héroe americano , guardará siempre su presencia en los corazones de millones de personas de todos los lugares y generaciones. Es – sin duda – el poder de la creación artística.




lunes, 22 de febrero de 2021

100 PELICULAS CRISTIANAS. El libro del Pater . Fernando Alonso Barahona

 




 Jose María Pérez Chaves, cinéfilo y sacerdote , popular en redes sociales  como @paterjm ha publicado en HOMO LEGENS un extraordinario libro  Cien películas cristianas .

https://homolegens.com/libro/100-peliculas-cristianas/

 

“ Y entonces descubrí algo inesperado y acaso aún más interesante ; que puede haber una “ antropología cinematográfica “ , porque el cine es , con métodos propios , con recursos de los que hasta ahora no se había dispuesto , un análisis del hombre , una indagación de la vida humana “

JULIAN MARIAS  (Discurso de la toma de posesión como académico , dela Real Academia de Bellas Artes de San Fernando . 16, diciembre 1990 )

   En mi ensayo Antropología del cine (CILEH 1991 ) intenté desarrollar esa fascinante ruta abierta por Marías en Imagen de la vida humana . Y la trascendencia, la personeidad, el cine como escorzo de la vida humana y la religión forman parte esencial de ese núcleo que es nuestra propia vida .

     La influencia del cine sobre la imaginación y la inteligencia contemporáneas no puede exagerarse. De ahí la importancia de la existencia de películas cristianas , reza la presentación del libro, y así  es desde luego  . El  «páter cinéfilo» vuelca su visión sobre cien títulos recomendables para un cristiano. De cada uno de ellos no sólo detalla toda la información técnica y cinematográfica sino que señala la enseñanza moral y teológica que nos ofrece. Este es uno de sus principales hallazgos; junto a la presentación de la película – a menudo desde una óptica personal y con datos novedosos – el autor reflexiona en Qué podemos aprender de ella , de tal modo que el recuerdo cinematográfico adquiere una relevancia específica para la fe . Estamos ante un libro de cine y ante un libro cristiano que compatibiliza perfectamente ambas visiones y no reniega de ninguna de ellas . 

   El padre Jose María selecciona cien películas sin duda muy interesantes y ordenadas cronológicamente, desde Vida y pasión de Jesucristo (1907) (Ferdinand Zecca ) hasta Unnplanned 2019 de Chuck Konkelman y Cary Solomon ).  Es cierto que el cine de las ultimas décadas tal vez se encuentre un tanto por encima de su auténtica representación, en detrimento del gran cine clásico . Creo que hay muchas más visión cristiana en las grandes películas del período 1925-1965 que en las posteriores . Pero a cambio el libro descubre, desmenuza y recomienda numerosos títulos no demasiado conocidos por el gran público – algunos de ellos fuera de los canales mediáticos habituales – lo que sin duda es un motivo de interés y conocimiento.  (El cielo es real, Llena de gracia, Prueba de fuego, Natividad , Guadalupe el milagro ….)



 Además, el autor  ha tenido el acierto de añadir al final una relación ampliada de películas cristianas para que el panorama sea lo más completo posible . Y allí encontramos obras maestras como El signo de la cruz (De Mille  1932 ) , Las campanas de Santa María  (McCarey 1946 ) , El fugitivo (Ford 1947 ),  LA guerra de Dios (Gil 1953 ) o La herida luminosa (Demichelli 1956 ). Mención especial para la eterna Los Diez Mandamientos (Cecil B de Mille 1956 ). Su carácter religioso fue inequívocamente proclamado en 1959, cuando la Semana Internacional de Cine Religioso de Valladolid la consideró como el máximo esfuerzo del cine para difundir la palabra de Dios.

Como señaló, con acierto el padre Carlos María Staehlin, , el núcleo temático de la película es una intervención directa, visible y palpable de lo divino en lo humano, desde la zarza ardiendo que sorprende y atrae a Moisés hasta el paso del mar Rojo o la entrega de los mandamientos.



  Y aun echaríamos de menos San Francisco, de W.S Van Dyke con escenas inolvidables como la conversión del personaje de Clark Gable . Le dice al sacerdote amigo de la infancia (Tracy ) mientras escucha ee Nearer my God to thee cantado por Jeanette MacDonald : “ Quiero dar las gracias a Dios . Qué tengo que hacer ¿ “ . A lo que el cura le responde : “Lo que sienta tu corazón “ .

  Y otras interesantes como El angel vestido de rojo, 1960 de Nunnally Johnson o Salomon y la reina de Saba, 1959 de King Vidor . 

     La descripción de las fichas con cada película es extraordinaria.



Títulos como Rey de Reyes , La pasión de Cristo- espléndido el texto sobre la película de Mel Gibson -  La señora de Fatima, Ordet, Proceso a Jesus-  muy interesante el análisis de la obra de Fabbri llevada al cine por Saenz de Heredia -  Ben Hur, Que verde era mi valle, Quo Vadis , Balarrasa, El Judas, Carros de fuego ,  Que bello es vivir -la obra maestra de Capra -  Dersu Uzala - magníficamente explicada -  o Hermano sol Hermana luna  de Zeffirelli , desfilan ante nuestros ojos cobrando una nueva vida . Ya ha quedado apuntado que el autor destaca no solo aspectos cinéfilos sino también literarios ( la génesis de la novela de Lew Wallace Ben Hur ), sociales, históricos – excelente De un país lejano -  o profundamente religiosos




El libro incluye adecuada representación de las numerosas películas cristianas – y de calidad- del cine clásico español , algo que hoy parece perdido en el panorama contemporáneo de nuestra producción cinematográfica .




Antológica la entrada de Yo confieso de Hitchcock, o Tierras de penumbra ( sobre el gran CS Lewis ) , Y muchas más, casi todas en realidad .   Y a todo ello se une la parte de auténtica catequesis al hacernos reflexionar sobre cada película y su enseñanza para la fe, para la vida. Los textos del Evangelio , las palabras de San Juan Pablo II , la enseñanza de Pio XII ( cuando le dice a Rafael Gil que su película La señora de Fatima hara más por la fe que muchos sermones desde los púlpitos , Kierkegard ( en el corazón de Ordet ) .. cine, literatura, teología , filosofía, todo forma un complejo y apasionante edificio intelectual y a la vez emotivo en las páginas de 100  películas cristianas .




  Si el libro contuviera series de TV ( objeto de otro libro sin duda ) hubiera de referir el extraordinario episodio de Walker Texas Ranger  , A matter of faith ” , historia en la Navidad en la que no solo se relata la regeneración de un grupo de jóvenes rescatados de las bandas, o se exalta el espíritu de la Navidad, sino que se describe un milagro explícito . Varias acciones paralelas que se fusionan en torno a una estrella ,  una oración, y al propio Walker (Chuck Norris ) deteniendo el enfrentamiento entre dos jóvenes mediante las palabras de Jesús en la Cruz sobre el perdón (Evangelio de San Lucas ).

http://www.imdb.com/title/tt0106168/

 

 El apéndice sobre las películas recomendadas por el Pontificio Consejo para las comunicaciones sociales es revelador de la necesidad de que también en ese ámbito prenda la cinefilia . Entre los títulos con valores artísticos se ausentan los mejores Ford, Hawks, Hitchcock , Vidor o De Mille  y se cuela el 2001 o la – por otra parte notable – insolita Las cuatro hermanitas , de Cukor .  Por otra parte al destacar películas con valores cristianos se continua el criterio convencional de los años sesenta y setenta .  Quedan atrás películas maravillosas y sinceras como Jesus de Nazaret de Zefirrelli o La historia más grande jamás contada, de George Stevens para privilegiar otras más lejanas  como las de Liliana Cavani o Pier Paolo Pasolini . Todo ello sin prejuzgar su calidad .

Igualmente el cine espiritual  parece tener que identificarse con el quietismo de Tarkovski o las aportaciones tangenciales de Gabriel  Axel o Louis Malle . Sin embargo hay mucho más espíritu y emoción cristiana en El Cid (Mann 1961 ) o El Alamo ( John Wayne 1960 ).

  En la primera Rodrigo Diaz de Vivar  ( magistral Charlton Heston ) en su destierro ayuda a un leproso solitario . Y este le responde “No hay un hombre en España que sea capaz de hacer jurar a un rey y dar de beber a un mendigo “ y después le bendice ( la leyenda cuenta que fue un angel vestido de leproso para probar su valor ). 

En la ultima noche de los sitiados en El Alamo , comienzan a hablar sobre la fe en la otra vida . Y uno de ellos pronuncia : Yo solo  puedo decir esto, Creo . No he encontrado argumentos para convencer a los incrédulos, pero yo Creo en un Dios Todopoderoso, todo clemencia y todo sabiduría . Y  creo que el bien saldrá triunfante y quedara derrotado el mal . Y creo y confío en el más alla .  A lo que otro de sus compañeros responde : Yo también. Supongo que hay que creer en estos principios si queremos creer en los seres humanos , en lo mejor de si mismos . En el valor, la honradez y el amor “.

  Un libro para disfrutar, para amar al cine y para reflexionar sobre la fe ,  nuestra fe .




lunes, 8 de febrero de 2021

ETERNO CHAPLIN Fernando Alonso Barahona

 


 


 

Sir Charles Spencer Chaplin,  (Londres, 16 de abril de 1889 – Vevey, 25 de diciembre de 1977) es sin duda uno de los grandes genios del Séptimo Arte. Pionero como Ince, Griffith o De Mille se convirtió en un icono gracias al personaje de Charloy y supo enamorar a multiples generaciones de toda edad y condición

  El regreso en salas de cine de El chico (The kid ) 1921 para conmemorar el centenario de su estreno  vuelve a poner de relieve la perenne actualidad de este maravilloso creador de imágenes .

Mirada de cerca, la vida parece una tragedia; vista de lejos, parece una comedia. Nunca te olvides de sonreír, porque el día en que no sonrías será un día perdido. La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive cada momento, antes de que baje el telón y la obra termine sin aplausos. Hay que tener fe en uno mismo.  

En esta frase Chaplin resume la esencia de Charlot, su infancia difícil que de algún modo recrea en  El chico, su optimismo , su alegría de vivir superando las dificultades . Solo en sus ultimas películas el pesimismo y la nostalgia tiñeron su obra  que sin embargo siguió siendo tan excelsa como siempre .

A los 20 años  dejó su vida en Londres y partió a Estados Unidos para probar suerte en la troupe de los estudios Keystone.

En la película  Ganándose la vida (1914) fue presentado por primera vez Charlot




Y El chico
en 1921 sería el  primer largometraje del personaje .  La película con resonancias dickensianas es una perfecta combinación de humor, sátira, melodrama y ternura . Una obra maestra con un Chaplin dotando a su personaje de todas las características que le han hecho inmortal y con el descubrimiento del niño Jackie Coogan que  se convirtió en estrella infantil . Coogan por cierto filmaría poco después Oliver Twist, de Frank Lloyd, dando vida al niño protagonista ideado por Charles Dickens y con – nada menos – que Lon Chaney como Fagin .

https://www.niusdiario.es/cultura/cine/pelicula-el-chico-charles-chaplin-cumple-100-anos-reestreno-salas-cine_18_3086745103.html

 

  Luego vinieron bellas obras maestras como La quimera del oro, 1925 y El circo 1928 , Charlot era ya un personaje universal y cada película rezumaba escenas inolvidables , tristes o risueñas, cómicas o dramáticas . Vida humana en cercanía y movimiento . Antes, en 1922 habia realizado su única película sin Charlot : Una mujer de París, una rareza realmente extraordinaria protagonizada por Edna Purviance y Adolphe Menjou ,



  En 1930 ya se había impuesto el cine sonoro, pero Chaplin quiso seguir con el lenguaje de la imagen sin diálogos incorporando tan solo música y sonidos . El resultado fue la sublime Luces de la ciudad 1931   que es capaz de  provocar la hilaridad ( el comienzo de la historia con Charlot durmiendo en una estatua que va a ser inaugurada ) y las lágrimas con la bellísima historia de amor entre el vagabundo y la florista ciega . Melodrama en su más alta expresión, cine en estado puro .

   Tiempos modernos en 1936 supuso una sátira de la deshumanización del trabajo de una actualidad sorprendente . Magistral en todo momento .  La técnica seguía siendo de cine mudo aunque Chaplin haría cantar el personaje en un momento de la narración .

 Después vendría El gran dictador, 1940 ya totalmente sonora, obra irregular pero con momentos absolutamente geniales . Paulette Goddard – casada por entonces con Chaplin – volvió a ser su compañera como en Tiempos modernos

 


  Charlot era ya un mito incontestable en todo el mundo , pero la realidad había cambiado totalmente . Chaplin decidió prescindir de Charlot  y en 1947 estrenó Monsieur Verdoux . Una comedia negra inspirada en Landrú con un asesino en serie de mujeres viudas y ricas cuyo dinero emplea el protagonista en mantener a su esposa invalida en una vida perfecta y ajena a todo mal .

 Robert Florey ayudó a Chaplin en la preparación y rodaje de la película tan separada del estilo Charlot , algo no siempre reconocido pero que el historiador Brian Taves ha documentado en su imprescindible biografía sobre Robert Florey ( el autor de clásicos como Doble crimen en la calle Morgue o La bestia con cinco dedos ).

   La película ofrece una sátira feroz del mundo aunque se recubra de comedia y toques chaplinescos geniales . Es pesimista y el discurso final del protagonista acerca de los crímenes que se cometen por miles en la Humanidad mientras le juzgan a él por un puñado  de ellos no deja resquicio para la esperanza . La película fue un fracaso pero es una obra maestra absoluta, divertida , desoladora , única .

Chaplin decidió no volver jamás a Estados unidos donde era acusado de antiamericano y de inmoral  . Se instaló en una lujosa residencia en Corsier-sur-Vevey, en la plácida ribera del lago suizo de Léman, frente a Ginebra. Oona se encargó de liquidar sus asuntos económicos y profesionales en Estados Unidos.



  Chaplin volvió a la nostalgia, al amor puro aunque ya inalcanzable en la bellísima Candilejas 1952 con Claire Bloom .  El artista en decadencia, el amor verdadero y la generosidad para ayudar a una joven bailarina y mostrarle su camino . La escena que comparten Chaplin y el gran Buster Keaton en un número cómico es inolvidable . Keaton – al que cierta crítica siempre ha querido contraponer a Charlot – no pudo mantener en el sonoro su posición de estrella . Chaplin compone para el – para los dos – ese momento mágico, irrepetible de las dos viejas estrellas en su ultimo hurra .

http://www.elespectadorimaginario.com/el-error-de-enfrentarlos-chaplin-vs-keaton/

 

   No hay ya más que desencanto, pero al menor la joven triunfara dejando un pedazo de luz para la esperanza .

   Un rey en Nueva York es una obra irregular , brillante pero incompleta, la ultima protagonizada por Chaplin . La obra – en todo caso – de un hombre libre .

    En 1966 La condesa de Hong Kong fue otro fracaso pese a tratarse de una deliciosa comedia en color con una bella Sofia Loren . A ello no es ajeno la absoluta inadecuación de Marlon Brando en un papel cómico y su nula química con la Loren .

   Chaplin vivio una vida larga ,  once hijos , cuatro  matrimonios ( dejaba a sus esposas Mildred Harris, Lita Grey, Paulette Goddard  cuando se acercaban a los treinta años  hasta llegar a la entonces joven de 18 años  Oona O Neill  , hija de Eugene O Neill  en 1943 que ya le acompañó hasta el final )  Gozó de  riqueza y fama , pero también incomprensión lo que le hizo abandonar Estados Unidos – acusado de actividades antiamericanas -  y crearse numerosos enemigos .

En 1972, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood le otorgó el Oscar Honorífico a toda su carrera, y Chaplin regresó a Estados Unidos por última vez.

     En el infierno de la actual corrección política Chaplin lo hubiera pasado aún peor .

 Su obra es eterna , seguirá mientas existan las películas , y es porque están hechas con el material de los sueños y con los latidos del corazón .

 



 

 


miércoles, 3 de febrero de 2021

FELIX MARTIALAY . EL FILM IDEAL . Fernando Alonso Barahona

 



       En estos tiempos de dudosas y manipuladas memorias históricas , de asalto a la razón y la historia por parte del sectarismo de algunos, siempre es bueno recordar a personas que alcanzaron la excelencia – a veces sin hacer ruido – y que forman parte de la corrección política al uso .

        Felix Martialay  (  1925-2009 )  fue uno de ellos .   Su brillante historial, sus años, su sapiencia en los campos del cine y del futbol, sus trabajos editoriales y – sobre todo – la puesta en marcha de aquella revista mítica llamada Film Ideal no han parecido pesar demasiado en el recuerdo . Sin embargo, como escribiera Eugenio D,Ors al final una sola cosa importa y es la obra bien hecha . Felix Martialay así lo hizo, lo reconozcan algunos o lo oculten .

        Film Ideal» fue el nombre elegido para la gran aventura de una revista de cine , su primer número apareció el primero de octubre de 1956. Durante los años y décadas siguientes aprendieron o hicieron sus primeras armas muchos de los que después han destacado como críticos teóricos, realizadores, técnicos e intérpretes cinematográficos. Terenci Moix, Jose María Latorre, Miguel Marías, Fernando Mendez Leite, Arroita Jáuregui, Jesús G. Dueñas, Miguel Rubio, Manolo Marinero, Francisco Marinero, Perez Lozano, Juan Cobos, Pere Gimferrer …. No todos recordarían después sus orígenes cuando accedieron a puestos de cierta relevancia social o política .

      Aún estando abierta a las más varias tendencias , tenía un carácter católico, como indicaba su título, tomado de los dos memorables discursos en los que Pío XII, el 21 de julio y el 28 de octubre de 1.955, había llamado la atención sobre el «poder casi mágico», «prodigio», «espectáculo palpitante», «hechizo» del séptimo arte, para acabar apelando a la necesidad del «film ideal”.

      Los años sesenta vivieron un apogeo de la cinefilia y los aficionados aún recuerdan los debates entre Film Ideal ( defensa del cine americano ,  independencia crítica,   influencias del Cahiers du Cinema   ) y su competidora    Cine estudio ( revista sorprendentemente muy a la izquierda, iconoclasta contra los grandes clásicos y a menudo sectaria ). Había excepciones en ambos núcleos desde luego, pero Cine Estudio de José Monleon se antoja hoy irremisiblemente anticuada . En cambio en Film Ideal –bajo la égida de Martialay – brillan estudios apasionantes sobre John Ford, Hitchcock, Howard Hawks, Anthony Mann, Mankiewicz, Henry Hathaway, Raoul Walsh , el cine de género …..Ambas coincidieron por cierto en la escasa valoración hacia el cine español de su época . Es cierto que en ambos medios se pueden encontrar excepciones, Jose Luis Garci comenzó escribiendo – y alabando el cine americano , Ford y Leo McCarey en primer término – en Nuestro Cine, en tanto que las páginas de Film Ideal de vez en cuando recogían artículos lamentables como uno de Juan Cobos destrozando la fabulosa Ben Hur de William Wyler ( seguramente hoy se hubiera avergonzado de leerlo ). Pero lo que llama la atención es que los artículos de Martialay, apasionados pero nada sectarios y llenos de equilibrio solían ser los mejores de la revista . Por eso hoy se mantienen mejor que la mayoría ( incluso los brillantes de Terenci   Moix como aquel especial dedicado a la Cleopatra de Mankiewicz , “ una de las maravillas del mundo “ , aunque hoy sea lícito preferir la versión genial de Cecil B. De Mille de 1934 con Claudette Colbert ).

Ivan Tubau recogió este debate en sus dos imprescindibles libros Crítica cinematográfica española (Bazin contra Aristarco ) y Hollywood en Argüelles que incorpora una amplia entrevista con Felix Martialay . La lectura de la misma proporciona un completo retrato del hombre y del analista, del amante del cine y del esforzado gestor que llevó la nave de Film Ideal hasta su última singladura, al final casi en soledad, pero con la calidad y la independencia intactas . Martialay siempre con la mirada noble y de frente pudo sentirse orgulloso – pese a los avatares- de su obra .



Los trabajos de Felix Martialay sobre el cine se encuentran en Film Ideal, Temas de cine, El Alcázar, La Nación ( periódico mensual que continúa editándose bajo la valiente y atinada coordinación de Javier Grima  ) ….sería de extraordinario interés publicarlos y comprobar hasta qué punto era grande su pasión por el cine, su independencia y su rigor crítico .   Inolvidable fue su monumental estudio sobre Anthony Mann, El Cid y La caída del imperio romano (Anthony Mann llegó a declarar que Martialay sabía más sobre su cine que él mismo ) y magnífico asimismo su análisis de Hatari, la obra maestra de Howard Hawks, aquella película que era – por la belleza natural de sus imágenes – un “ tratado de teología “ .

  Sobre el gran Hawks publicó además una excelene monografía editada en 1972 por el Festival Internacional de cine de San Sebastián . 



Junto al sabio del cine, el hombre trabajador y riguroso – ajeno a las leyendas urbanas que se tejieron sobre él- se encontraban la bondad y humanidad . Humilde y trabajador, huyó siempre de oropeles y elogios vanos y tuvo que soportar ataques y manipulaciones injustas que sobrellevó con resignación y siempre sin agotar la esperanza Acogió mis primeros libros con generosa atención y se felicitó por la resurrección del nombre Film Ideal para la editorial de cine que fundara otro hombre bueno , editor enamorado del cine y gran amigo como Francisco Vega La Higuera (1938-2001 ) .

Anthony Mann, 1999 , fue el primer libro de la colección que tuve el honor de inaugurar ). Luego siguieron otros y el mítico nombre volvió a adornar las portadas de libros de cine, aunque fuera por un espacio de tiempo fugaz. En el camino de aquellos proyectos con Royal Books y Film Ideal queda la preciosa edición de Mitos – Años Cuarenta , una colección de fotos y comentarios de estrellas de esa década, con prólogo de Don Felix . Lamentablemente se quedó en el tintero la edición de una monumental historia del cine español durante la época de Franco . Pasaron los años y aquel libro no pudo finalmente ver la luz .

Su pasión por el fútbol y sus trabajos históricos sobre la selección española constituyen también un hito en la especialidad y un ejemplo de fecunda e imparcial investigación .

https://www.cihefe.es/cuadernosdefutbol/2009/10/biografia-de-felix-martialay/


    Cualquier escritor de cine  tiene deuda con Felix Martialay . Es bueno que de vez en cuando se recuerde .




lunes, 1 de febrero de 2021

MERCEDES ALONSO . CRONICAS DE UN PUEBLO . Fernando Alonso Barahona

 


  



Antonio Mercero  ( marzo 1936- mayo 2018 )  ​director y guionista de cine y televisión español, conocido sobre todo por sus series Verano azul, Farmacia de guardia y Crónicas de un pueblo, y por su premiado y mítico  La cabina

 

En  la memoria televisiva de varias generaciones  hay un pueblo que marcó un hito en la televisión en España. ¿Quién no recuerda Puebla Nueva del Rey Sancho? Era el escenario natural de Crónicas de un pueblo. Rodada en la localidad madrileña de Santorcaz, fue una serie mítica, emitida entre  1971 y 1974   y que ya contenía todo el talento, la cercanía y la emoción del estilo de Mercero.



Cuentan las historias más o menos veraces que la idea de la serie se debió al entonces vicepresidente del Gobierno, Luis Carrero Blanco  y al entonces director General de TV : Adolfo Suárez . Pero las intenciones políticas de las historias , más allá de la lectura ocasional de sorprendentes – para algunos – artículos del Fuero de los Españoles  se diluyen – si es que las hubo en algún momento –  en la simpatía y verismo de los personajes y en la humanidad de las historias  Y por supuesto en los valores positivos que consagra, el respeto, la libertad, la integración social, el progreso, el aprendizaje. En todo caso sorprende la limpia modernidad , el cariño y la caracterización de todos los personajes .

Hay episodios de homenaje a los cómicos (La pirueta , Un problema de cultura  ) , costumbristas con notable presencia de personajes femeninos  (Las turistas , Los compradores ,  La termas de Puebla Nueva, Braulio tiene un problema, Los sobrinos de Don Justo  ),  otros emotivos como la despedida del maestro o  la llegada de la nueva docente . Hay homenajes al  mundo del teatro ,  a las profesiones más diversas y tradicionales (EL paseo, El pequeño dinamitero , La visita de la inspectora , Las cosas del Amargo  ) , a la creación artística ,  los niños suelen tener gran protagonismo, es un pueblo vivo porque se compone de personas reales, de carne y hueso . Escorzos de vida humana diría Julián Marías



 Crónicas de un pueblo es  una magnífica  serie coral en la que todo su universo giraba en torno a don Pedro, el alcalde (Fernando Cebrián), el cura (Francisco Vidal ), Don Justo  (Santiago Rivero ), , el Guardia Civil Tomás (Juan Amigo) y don Antonio, el maestro (Emilio Rodríguez). A estos se unían otros personajes como Goyo, el alguacil (Antonio P. Costafreda), Braulio, el cartero (Jesús Guzmán), Dionisio, el conductor del autobús (Rafael Hernández) y Marta, la boticaria y concejala (María Nevado) y, por supuesto, los niños de la pequeña escuela del pueblo . Ya desde su inicio Mercero demostró que era una especialista en comprender y retratar el mundo infantil y, por supuesto, sabía como dirigir a los jóvenes actores



  Si Cebrián y Emilio Rodríguez bordan sus personajes, Jesús Guzmán ( nacido en 1926 todavía con nosotros a sus noventa y cuatro  años ) aún es reconocido en la calle por su papel entrañable del cartero.  Francisco Vidal también sigue en activo y en su encarnación de cura cercano , simpático y positivo imparte lecciones de interpretación en cada episodio .

http://www.franciscovidal.es/

 

Antonio Mercero (o Antonio Giménez Rico, o Julio Coll -como directores de la serie-) ,  Juan Farias y Juan Alarcón -como guionistas- fueron los artífices del éxito. El recuerdo no se ha evaporado, sigue presente.  Pero quiero recordar ahora uno de los episodios, una auténtica y pequeña obra maestra  : Adios a la felicidad ,

 

 

MERCEDES ALONSO  PROTAGONISTA DE  ADIOS A LA FELICIDAD

  Todos los protagonistas aparecen  en el reparto de este episodio con guion de F. Santiuste y dirección de Antonio Mercero .  El relato es original, una mujer joven, independiente, artista, pasa unos días en casa de la familia del alcalde y pinta obras abstractas para una exposición. La mujer da charlas en el colegio reflexionando sobre la mirada en el arte, sobre la libertad creativa . Y en un encuentro casual Don Justo ( extraordinario el veterano Santiago Rivero ) , hombre adusto de unos setenta años que vive solo en el pueblo traba conocimiento con ella y se enamora .  Al compas del Let it be adaptado que acompaña las imágenes, con un estilo suave y fresco, Mercero que sigue la estela de Truffaut y prefigura lo que después sería una de las constantes del primer  Garci logra momentos inolvidables . LA alegría de vivir del señor que rechaza el agua caliente en la cama que le prepara su ama de llaves y encarga sus mejores galas , la amiga de Leonor – la mujer – que advierte de la bella historia romántica que el hombre se ha creado en su mente , el instante antológico de la comida en casa del  alcalde con Don Justo, Leonor, el maestro, el cura , la mujer del alcalde , cuando el hombre al no dejar de mirar a su amor vierte el agua sobre la mesa Rebosando la copa .

  Y la despedida de Leonor que no encuentra al hombre en su casa y le da recado al ama de llaves ( que poco antes le había advertido que no se hiciera ilusiones con una mujer tan joven ).  Y el desenlace poético entre lágrimas de inusitada belleza narrativa .

   Una joya a redescubrir que por fortuna está editada en DVD en la colección completa de Crónicas de un pueblo y se puede encontrar además en los archivos de RTVE a la carta .

 

 https://www.rtve.es/alacarta/videos/cronicas-de-un-pueblo/cronicas-pueblo-adios-felicidad/3447539/

Leonor es Mercedes Alonso en estado de gracia, bella y encantadora , absolutamente arrebatadora .



Mercedes Alonso nació en Santander en agosto de 1940 .  Muy joven comenzo a destacar en comedias populares : Las chicas de la Cruz Roja (1958), de Rafael J. Salvia, Quince bajo la lona (1958), de Agustín Navarro, La casa de la Troya (1959), de Rafael Gil o Aquí están las vicetiples (1961), de Ramón Fernández.

  Fue  el papel protagonista en la divertida  Margarita se llama mi amor (1961), de Ramón Fernández, el que la  convirtió en una maravillosa aunque fugaz estrella .  Luego intervino en westerns como Una tumba para un pistolero y más tarde centra su carrera en teatro y  en televisión. Sobre las tablas interpreta La decente (1977), de Miguel Mihura, El huevo de Pascua (1981), con Arturo Fernández y Lentejas con brillantes (1982), de Pierre Chesnot, junto a José Sazatornil y Aurora Redondo .

  En cine la volvimos a ver en  El nido y Mi general (Jaime de Armiñán, 1980 y 1987) y Más allá del jardín (Pedro Olea, 1996).

  Y de nuevo con Mercero apareció en  Farmacia de guardia (1991-1995), interpretando a Begoña, una de las amigas de Lourdes Cano (Concha Cuetos)




      Mercedes Alonso es la mujer independiente, fascinante, sencilla y a la vez compleja de esa Adios a la felicidad, en  la que Antonio Mercero emociona en su retrato de ese amor tan mágico como imposible . Basta apenas media hora, un puñado de actores excepcionales, retazos del Let it be en la banda sonora y la mirada y la figura  de Mercedes Alonso . Material de estrellas, material de sueños