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martes, 13 de marzo de 2018

EROTISMO GOTICO . Fernando Alonso Barahona








POEMA DE FERNANDO ALONSO BARAHONA 
CARTAS DEL SILENCIO 
Carena Editorial . 2017  

Mujer desnuda
pintada con luces negras,
cuervos en la imagen
descarnada
que brilla en mis ojos .
Nightwish, deseo de noche,
deseo de poseer tu cuerpo
pálido y brillante
tejido de piel sin nombre ,
silueta de luces góticas
que explota en besos
obscenos
y brazos y piernas
abiertas
 que rasgan la carne
y beben la sangre ,
Nightwish , erótico deseo
sin final .

Tu mirada me turba
y tus brazos me ahogan
en un placer infinito
que estalla y recorre
los cuerpos
y grita y envuelve
infinita locura  de amor . 

Deseo de la bestia
transformada en mujer
deseo del lobo
aullando en  Luna llena
lorando la pérdida de su ser .


La noche nos alcanza
         nos rompe
            posee tu cuerpo
                y sacia mi sed .

Melodía rota en mil voces
que fascinan y aturden
heridas de piel.
Erótica transformación
           de la estrella
blanca
aterida en su desnudez .

Ven tu , ven tu …….









miércoles, 14 de febrero de 2018

DIBUJAR TU CUERPO






DIBUJAR TU CUERPO 
poema de Fernando Alonso Barahona 
CARTAS DEL SILENCIO 
Carena Editorial . 2017


He dibujado tu recuerdo
          en el mar vacío del silencio
y tus besos se han convertido
         en palabras y versos .

Tu dibujaste tu aliento
           en tatuajes eróticos
            recorriendo la desnudez 
de mi cuerpo . 
          

Desnuda de todo salvo de ti
desnuda para poseer mi aliento
y dibujar – erótica sombra –
                  mi recuerdo .


El dibujo ha cobrado vida
        y mi vida se muere
        sin tu dulce beso . 

 Vuelve a dibujar
          tu pasión
          en mi cuerpo.

Quiero – una vez más –
mujer de luna y de sueño 
  respirar el sentimiento .






jueves, 21 de julio de 2011

MUJER DEL ESPEJO , Fernando Alonso Barahona

MUJER DEL ESPEJO
Fernando Alonso Barahona


Mujer despierta,
carmin de labios rojos
abrasando en deseo
la carne .

Mujeres dormidas,
sueños ocultos
que rasgan el alma
silente
con su caricia etérea.

Espejo de mujer
roto en miles de ojos
desnudos
y escrutadores ,
vuelvelos y mira,
voy a cruzar el cristal transparente
para que el sueño
y la vida
despierten juntos  siempre
mujer mágica del espejo .



domingo, 3 de julio de 2011

La mujer de la playa

    

  Para Roberto Andrade había sido una temporada dura pero a partir de ahora las reuniones , el sonido del móvil , las decisiones peligrosas  ... todo quedaba enterrado en la finísima arena de aquella playa de ensueño , quizás el aburrimiento fuera una amenaza pero las vacaciones iban a merecer la pena .   
    El segundo día de su estancia tranquila en la playa se alteró de repente con la llegada de una mujer que se iba a colocar muy cerca de él, justo en la sombrilla que descansaba a su derecha . Roberto se entretuvo mirándola : observó cómo se desvestía con parsimonia hasta quedarse con un diminuto biquini muy ceñido a su cuerpo . Parecía resplandecer con la crema y los rayos del sol . La mujer volvía mojada, con las gotas de agua salada acariciando los poros de una piel que milagrosamente iba adquiriendo su tono moreno a pasos agigantados .
   El día siguiente fue parecido pero más emocionante . Roberto dejó a un lado su lectura de verano – una inocua novelita de pretendida investigación esotérico- histórica – y no perdió un instante su mirada de aquella mujer . Cuando se tumbaba al sol con la espalda desnuda estaba tan cerca de él que casi podía percibir su aliento .
  El tercer día –o el cuarto si contamos el primero  – fue de ausencia y silencio. Y la playa se quedó como vacía y exangue .
     Pero la mañana siguiente, aunque más tarde de lo habitual, amaneció maravillosa . La mujer estaba más atractiva y bronceada , y el biquini , inverosímil , parecía aún más pequeño y ajustado a un  cuerpo de formas rotundas y sensuales .
   Roberto se incorporó de su hamaca y cuando la mujer se disponía a caminar hacia la orilla decidió acompañarla . Los dos solos ante la inmensidad del mar, un azul oscuro que confundía su línea en el horizonte con el suave azulado de un cielo límpido, desnudo de nubes y de viento .
  Era el tiempo de iniciar la conversación, pero ella altiva y orgullosa se adelantó : “ Esta noche cenaremos en el chiringuito de la playa “ ....

    Roberto Andrade asintió sin dejar de contemplar a su Belén   que había cerrado los ojos para no ser deslumbrada por el sol . Después suspiró profundamente , ¿ quien había dicho que no eran posibles las fantasías con la que desde hacía mucho tiempo era su  mujer ¿